• Grupo1. Escribe tu nombre, tu apellido y curso a continuación (máximo 5 participantes por grupo)

  1. Elena Vozmediano Huertas 1º BTO
2. Alba Carpio Redondo 1º BTO B
3. Tamara Pascual Calderón 1º BTO B
4.Alexandra Madalina Oprea

Teorías de la verdadEntendemos por teorías de la verdad los diversos intentos que se han producido a lo largo de la historia para definir, explicar y comprender qué es la verdad. Hay cuatro tipos:

La verdad como correspondencia o adecuación: Esta teoría proporciona la estructura básica de la verdad. La formuló Aristóteles " Decir de lo que es que no es, o de lo que no es que es, eso es falso; decir de lo que es que es y de lo que no es que no es, es verdadero".La verdad se entiende como una relación de ajuste entre la correspondencia y la adecuación. Esta correspondencia ha de ser formal dado que se establece entre la representación que nos hacemos del objeto y del objeto mismo.Tomás de Aquino (siglo XIII) situaba la correspondencia formal entre el objeto y nuestra representación de él. Lo expresaba así: "Verdad es adecuación entre el entendimiento y la cosa".Ludwing Wittgenstein (sigloXX) lo hace entre los hechos y la estructura lingüística formal que lo expresa. "Nosotros nos hacemos figuras de los hechos. Para conocer si la figura es verdadera o falsa debemos compararla con la realidad. La proposición es una figura de la realidad".Esta concepción es problemática si nos preguntamos como es posible salir de nosotros mismos para comprobar objetivamente la relación entre el pensamiento y la realidad.
La verdad como coherencia: fue formulada por Hegel (1770-1831) por primera vez, sin embargo, más tarde ha tomado diferentes versiones. Utiliza el criterio de la coherencia, cuya verdad depende de su posible o imposible incorporación al conjunto de proposiciones que tenemos ya por verdaderas. Es un criterio contextual ya que nada es verdadero o falso aisladamente, sino que cada uno de nuestros conocimientos está referido y conectado con el resto del sistema del saber que lo integra. Hegel " lo verdadero es el todo". Defiende que la verdad se alcanza históricamente.
Teoría pragmatista de la verdad: destaca Willian James (siglos XIX-XX). Afirma que un enunciado es verdadero si es útil para resolver problemas vitales. James entiende la adecuación como el sentido que sirve para un determinado fin. Es una concepción dinámica y provisional, porque lo que es útil en una situación determinada, deja de serlo en otra.
Teoría consensual de la verdad: defendida por Apel y Habermas, destaca la necesidad del diálogo como marco para ir descubriendo cooperativamente la verdad de las proposiciones. Dicha teoría pretende mostrar que los seres humanos no tenemos otra forma de llegar a la verdad que aduciendo razones y escuchando las de otros, con la pretensión de llegar a un consenso acerca de lo que tenemos por verdadero.

Tres modelos de felicidad


Hay tres modelos de felicidad, podemos decir que los tres modelos aparecieron a consecuencia de varias preguntas como por ejemplo: ¿qué es la felicidad ?¿ Qué debo hacer para ser feliz ? Etc. Las respuestas a todas estas preguntas se puede resumir en una, y es , todos queremos ser felices .Pero aunque sepamos cual es la respuesta ,el problema viene después, ya que no sabemos cómo hacerlo , como podemos ser felices .
A lo largo de la historia se han elaborado tres respuestas a este problema, que existen en nuestros días también y son :
  1. Autorrealizarse , es decir, alcanzar las metas propias de un ser vivo .
  2. Ser autosuficiente, valorarse por sí mismo sin depender de nada ni nadie.
  3. Ser feliz es experimentar el placer y evitar el dolor.
Aristóteles está de acuerdo con la primera respuesta, ya que según el ser feliz es ser hombre en el más pleno sentido de la palabra. Por eso sí hay algo que nos distinga como hombres, hay que ejercerlo.
Según Epicuro la felicidad del hombre consiste en el placer, el es partidario de la tercera respuesta .
Eudemonismo
Aristóteles insistía en que las actividades desempeñadas por las personas tenían un fin, que a su vez tenían otros fines y que todos ellos conducían a un único fin, la felicidad. La felicidad no es la misma para todo el mundo , es una cosa distinta para cada persona , puede ser dinero ,familia , aprobar .. etc. por eso cada persona tiene que identificarse con la actividad que le hace feliz y que le hace distinto de los demás .Según esto la felicidad será:
  1. Un bien perfecto que se busca por sí mismo y no por algo superior a el.
  2. Un bien suficiente por sí mismo, es decir, será lo mejor para la persona que lo ha elegido, ya que está no deseará nada más.
  3. El bien se consigue con el ejercicio de la actividad más propia de cada persona y según las virtudes de cada uno.
  4. El bien se consiguen con una actividad continua.

Para aclarar las dos últimas características Aristóteles dilucido cual es la función más propia del ser humano y distinguió entre las acciones que tienen fin en sí mismas y las que se realizan por un fin extraño a ellas.
A lo largo de su vida el hombre ejerce una función en la sociedad, y para desempeñarla bien tiene que adquirir algunas virtudes que le ayudarán, pero para una función como la felicidad, aparte de ejercerla a lo largo de la vida, la virtud que ayude a ello será la más perfecta. Por otra parte, las acciones que tienes fin en sí mismas son más importantes que las que tienen fines distintos ya que son más importantes los efectos que las acciones.
En conclusión, si una actividad propia del ser humano es un bien perfecto y autosuficiente, es una acción que tiene el fin en sí misma. Gracias a todos estos caracteres que se encuentran en la actividad teórica de la actividad contemplativa, Aristóteles sacó que la felicidad consiste en el ejercicio de esa actividad característica de cada persona.
Pero como mantener una vida contemplativa es imposible, hay que buscar otros métodos prácticos para ser felices. Estos métodos se basan en dominar las pasiones para lograr la felicidad, para cumplir esta tarea nos ayudaran dos tipos de virtudes: dianoéticas (prudencia) y éticas. La prudencia nos ayuda a encontrar el término medio entre el defecto y el exceso y orienta a las demás virtudes .La ética exige la política para poder vivir felices en una sociedad.


  • Felicidad como autosuficiencia:


Hace mucho tiempo se ha intentado responder a la pregunta de la felicidad. Cínicos, estoicos y epícureos lo intentaron diseñando un ideal de sabio: es sabio el que sabe ser feliz.
La felicidad radica en la autosuficiencia.

1. Los cínicos:

Su fundador fue Antístenes.
Los cínicos decían en cuanto a este tema que la felicidad consiste en la libertad radical del individuo frente a toda norma e institución social.
Dicen que el hombre es bueno por naturaleza y que es sabio el que vive según ella. Para ser feliz es preciso bastarse a sí mismo mediante el ascetismo (abstenerse a todo lo material) y el autodominio.

2. Los estoicos:

Heráclito explica el orden del cosmos indicando que hay una razón común que gobierna las cosas.
De aquí concluyen que, como los hombres también participamos de esta razón mediante la nuestra, el sabio ideal será el que se percata de que todo está en manos
del destino y, por lo tanto más vale asegurarse la paz interior haciéndose insensible al sufrimiento y a las opiniones ajenas.
Sabio es el que sabe dominar sus emociones y no se hace ilusiones con respecto al futuro. La fuente de la felicidad es la serenidad y la imperturbabilidad.

  • Felicidad como placer: Hedonismo


Los hedonistas consideran que hay moral porque los hombres buscan el placer y huyen del dolor.
Pero no todos los placeres y dolores son iguales, la inteligencia nos sirve para calcular los medios más adecuados para lograr el mayor placer posible.

1. El epicureísmo:

Suele contraponerse al estoicismo. Para el epicureísmo el ideal de sabiduría en un goze bien calculado es sabio quien sabe organizar su vida calculando que placeres son más intensos y duraderos .

2. El utilitarismo:

Considera que los seres humanos tenemos unos sentimientos sociales, cuyas satisfacción es fuente de placer. Entre ellos se encuentra la simpatía que es la capacidad de ponerse en el lugar del otro y ser capaz se sentir sus emociones.
Esta simpatía nos lleva al deseo de obtener la felicidad. La meta consiste en alcanzar la mayor felicidad que es el mayor placer para el mayor número posible
de seres vivos.

- Jeremy Bentham introduce una aritmética de los placeres:
  • El placer es susceptible de medida porque todos los placeres son iguales en cualidad.
  • Los placeres de las distintas personas pueden compararse entre sí para alcanzar un máximo total de placer.

- John Stuart Mill asegura que en las condiciones desgraciadas de nuestro mundo la doctrina utilitarista puede exigir a un hombre sacrificar su felicidad por la felicidad común.
Ha prosperado una distinción importante en el utilitarismo:
  • Utilitarismo del acto: Exige valorar la corrección de cada acción por sus consecuencias.
  • Utilitarismo de la regla: Exige tener en cuenta si la acción se somete a alguna de las reglas que ya consideramos morales por la bondad de sus consecuencias.

¿Hay relación entre la verdad y la felicidad?


Muchas personas necesitan conocer todo lo que les rodea para alcanzar la felicidad. Por ello, esa realidad, concierne también la verdad, la cual en muchas ocasiones conlleva dolor, como podemos encontrar en la frase popular "las verdades duelen". Hay otras personas que consideran que serán más felices si no conocen aquellas verdades que puedan hacerles daño. Sin embargo, en muchas ocasiones nos da libertad decir la verdad antes que esconder una mentira, puesto que, la felicidad tiene un fin que consiste dar respuesta a la pregunta: ¿para qué ser felices? ¿Es que acaso se necesita ser feliz?
Para saber si de verdad estas dos preguntas tienen respuesta hay que buscar nuestra propia relación entre la verdad y la felicidad.
La verdad y la felicidad se encuentran en muchas ocasiones, por ejemplo, cuando las personas son felices al decir la verdad. Aunque en otros casos, y para otras personas, la verdad, entre otras cosas, no les trae felicidad.
La felicidad está unida a la verdad, puesto que, muchas personas necesitan conocer todo lo que les rodea para alcanzarla, por ello, esa realidad también concierne a la verdad, es decir, todas las personas quieren ser felices y muchas de ellas encuentran la verdad como felicidad.Por ejemplo, la teoría pragmatista de la verdad se podría relacionar con la felicidad como autorrealización, es decir, el eudemonismo, ambas teorías persiguen el por qué de la realización de la acción, es decir, qué fin queremos obtener con ello y, además encuentra la solución al problema de si, de verdad, la realización de esa acción va a satisfacer nuestras necesidades.
Saber la verdad no siempre es la mejor opción, además de que hay veces que perjudica y, otras que beneficia…con todo esto hay personas que se sienten felices al decir su verdad, como por ejemplo, cuando le cuentas a tu madre lo que te va sucediendo a lo largo de la vida, cuando sea algo bueno, tu madre se alegrará por ti, se sentirá feliz de que su hija pueda compartir su felicidad con ella; sin embargo, existe el punto contrario, que le tengas que contar a tu madre algo malo que hayas hecho o algo perjudicial, tu madre se enfadará muchísimo y puede que, incluso, te castigue, a pesar de esto, tu madre se sentirá bien sabiendo que su hija ha confiado en ella, aunque haya hecho algo malo, la podrá ayudar, puesto que, ha podido confiar en que su madre, además de regañarla, la podrá ayudar. En este ejemplo, se aplicaría la felicidad como eudemonismo, puesto que persigues un fin, la felicidad de tu madre y la tuya, a pesar de que para ello, tengas que sacrificar un momento amargo como un castigo o una fuerte discusión con tu madre.Sin embargo, para cada persona la felicidad esta en cosas distintas, por ejemplo, algunos decidirían esconder la verdad, puesto que, consideran que no saberla sería mejor.

En conclusión, sí hay relación entre la verdad y la felicidad, siempre que para esa persona la verdad sea el bien suficiente y que al tenerla y decirla no necesite nada más.
La verdad depende de que sea posible integrarla en el conjunto de proposiciones que tenemos por verdaderas ya que nada es verdadero o falso según Hegel.
Según esto podemos decir que si para una persona la felicidad entra en el conjunto de cosas ella entiende por verdaderas, la felicidad y la verdad tienen una relación.
Otras de las cosas que tienen relación entre la verdad y la felicidad es que esta última se consigue a lo largo de toda la vida al igual que la verdad, que se alcanza históricamente, es decir, con el paso del tiempo.
En el último caso relacionamos la teoría de la verdad como coherencia con el eudemonismo y la vida teorética. La necesidad del diálogo tiene un gran peso para ir descubriendo la verdad según Apel y Habermas, podemos relacionar esto con la necesidad para vivir en una sociedad que es una de las virtudes que el hombre necesita para ser feliz. Para vivir en sociedad las personas necesitan comunicarse con los demás, es decir, el diálogo, por esto relacionamos la teoría consensual de la verdad con la sabiduría práctica que es una de las partes del eudemonismo.
Por otra parte hay personas que prefieren no saber la verdad porque ésta no les llevará a la felicidad, la cual en muchas ocasiones conlleva dolor, como podemos encontrar en la frase popular “las verdades duelen”, que ya hemos mencionado anteriormente. Cuando esto sucede, ya no hay relación entre la verdad y la felicidad, ya que para las personas que prefieren esconder la verdad, esta no es un bien perfecto, sino uno inferior, la mentira (eudemonismo). Sin embargo, existe también una verdad basada en la creencia de que toda la felicidad se encuentra en la naturaleza, menospreciando los placeres de la vida y despreciando las instituciones políticas. las personas que siguen este tipo de ideal y de verdad llevada a la libertad radical, son los llamados cínicos. El fundador de este ideal fue Antítesis, sin embargo, el más conocido fue Diógenes quien decía que existe mucha gente pero que, a pesar de tanta multitud, no hay ninguna persona.
Es verdad, que en ocasiones, la gente se centra tanto en su vida que se olvidan de aquel objetivo que intentan alcanzar, llegando incluso, a no saber el por qué de sus acciones. Además, plantean una vida que nadie puede seguir, puesto que, todo el mundo estamos coartados por algo que nos hace coaccionar nuestra libertad.

Aunque hay veces que es mejor no decir la verdad, ya que esta provoca dolor como decía anteriormente, y que según el hedonismo, es lo que las personas intentan evitar para ser felices.
Un buen ejemplo de esto sería la situación en la que uno de los componentes de la pareja, aún estando feliz con su pareja, se enamora de una tercera persona y, acaba teniendo un romance con esta persona. La persona que le es infiel a su pareja decide no decirle nada a su pareja por no hacerle daño, puesto que, piensa que diciéndoselo acabaría haciendole daño y, opta por callarse su mentira. De este modo, la pareja que ha sido engañada vive con una mentira que nunca sabrá, y que poco a poco y, cuando se enteré le dolería mucho más.
Con este ejemplo, podríamos acabar con nuestra disertación proponiendo una pregunta que debe ser interior, es decir, que sólo tú mismo puedes encontrarle respuesta: ¿La verdad es necesaria para ser feliz?
En nuestra opinión, nosotras creemos que sí, sin embargo puede haber discrepancias en la situación de cada uno.


Buen trabajo.

Grupo 2.
1. Andrea Díaz
2. Allende Expósito
3. Ana Isabel Aliaga
4. Martha Villasante

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TEORÍAS DE LA VERDAD:


Teoría como correspondencia o adecuación:Aristóteles: "Decir de lo que es que no es, o de lo que no es que es, eso es falso, decir de lo que es que es y de lo que no es que no es, es verdadero"
La verdad se entiende como la concordancia entre lo que se dice de algo y lo que ese algo es. Es una correspondencia formal, dado que se establece entre la representación que nos hacemos del objeto y el objeto mismo.
Tomás de Aquino, en el siglo XIII: "Verdad es adecuación entre el entendimiento y la cosa"
Esta concepción se vuelve problemática cuando realizamos algunas preguntas; ¿Es posible salir de nosotros mismos?, ¿cómo puede saberse lo que algo es con independencia de nuestro decir?

La verdad como coherencia:

Teoría promulgada por Hegel.
Esta teoría se basa en la utilización de la coherencia de la proposición. Si la podemos incluir en el conjunto de las verdades ya existentes, es decir, integrarlo en el sistema de conocimientos que ya poseíamos. Podemos decir que ese algo es verdadero.
Es un criterio contextual, nada es verdadero o falso de forma aislada, sino que depende de un todo en que se integra.
Además para Hegel la verdad es algo que solo se alcanza históricamente.

Teoría pragmatista de la verdad:El pragmatismo acepta la teoría de la adecuación pero la interpreta según la utilidad de los enunciados para resolver los problemas vitales.
William James, su representante más destacado, entiende adecuación en el sentido en el que algo sirve para un determinado fin o que funciona de modo conveniente en un cierto contexto. Por tanto, entiende adecuación como adaptación: un enunciado es verdadero si es apto para resolver problemas
La verdad referida a la practica es siempre provisional porque lo que resulta útil en una situación puede no serlo en otra.
Utilidad significa por un lado operatividad en la resolución de problemas y también consecuencias beneficiosas.

Teoría consensual de la verdad:Teoría defendida por Peirce, Apel y Habermas.
Destaca la necesidad del diálogo para ir descubriendo la verdad de las proposiciones.
Cuando decimos que algo es verdadero creemos tener razones suficientes para convencer a otros de la verdad de la proposición, siempre dialogando libremente sin presiones externas.
Las personas con afán de verdad, pueden generar un consenso en torno a lo que tienen por verdadero.
Los argumentos de ese diálogo pueden proceder de distintas formas de comprobar la verdad.
El consenso no es un criterio de verdad, porque los interlocutores pueden equivocarse o carecer de información relevante. Por eso las verdades científicas son siempre revisables.
Los seres humanos no tenemos otra forma de acceder a la verdad que nos está aduciendo razones y escuhando las de otros, con la pretensión de alcanzar un consenso acerca de lo que tenemos por verdadero.


MODELOS DE FELICIDAD:

En la antigua Grecia , los filósofos trataban de encontrar la forma de ser felices. Todos intentaban encontrar la felicidad, pero cada uno lo hacía de forma diferente.
Esta pregunta sigue hasta nuestros días y en aquella época se dieron tres respuestas:
- Ser feliz es autorrealizarse, es decir, alcanzar las metas propias de un ser humano. También se conoce como eudemonismo.
- Ser feliz es ser autosuficiente, valerse por sí mismo sin depender de nada ni de nadie.
- Ser feliz es experimentar placer y conseguir evitar el dolor. También conocido como hedonismo.
Hay un desacuerdo claro entre el eudemonismo y el hedonismo. Los eudemonistas se basan en que la felicidad consiste en la autorrealización, mientras que los hedonistas defienden que la felicidad consiste en el placer. Dos grandes representantes fueron Aristóteles que defendía el eudemonismo y Epicuro el hedonismo.

FELICIDAD COMO AUTORREALIZACIÓN: EUDONISMO???

Aristóteles insistía en que si todas las actividades humanas se realizan por un fin, que a su vez se supedita a otros, los fines serán medios para un fin último, que da razón de los demás.
El fin último es la felicidad. Es preciso trazar los rasgos que ha de tener una actividad para que la identifiquemos con la felicidad y después buscar cual de nuestras actividades tienen esos rasgos. La felicidad será:
- un bien perfecto que se busca por sí mismo y no por otro superior a él.
- un bien suficiente por sí mismo, de manera que quien lo posee ya no desea otra cosa.
- el bien que se consigue con el ejercicio de la actividad más propia del ser humano, según la virtud mas excelente.
- el bien que se consigue con una actividad continua.

Vida teorética y sabiduría práctica:
Cada persona ejerce una función en la sociedad y para desempeñarla bien ha de adquirir virtudes que le ayuden ha hacerlo. Pero una función propia del ser humano es la felicidad, que consistirá en ejercerla a lo largo de la vida y la virtud que ayude a ello será la más perfecta.
Las acciones que tienen el fin es sí mismas son más perfectas que aquellas cuyos fines son distintos de ellas: los efectos son más importantes que las acciones.
De la actividad teórica concluirá Aristóteles que la felicidad consiste en el ejercicio de esa actividad.
El intelecto práctico: consiste en poder dominar las pasiones para lograr la felicidad. En esta tarea nos ayudaran dos tipos de virtudes: dianoética (de la inteligencia) y éticas (del carácter)
La virtud dianoética es la prudencia, constituye la sabiduría práctica porque nos ayuda a deliberar bien. La prudencia nos ayuda a encontrar el término medio entre el defecto y el exceso, y es la que se orienta a las demás virtudes.
La ética exige la política, el bien supremo individual, una ciudad con leyes justas.

FELICIDAD COMO AUTOSUFICIENCIA

Aquí surgen dos tipos de corrientes :
- Los cínicos
- Los estoicos
Aunque los dos tienen el mismo ideal: es sabio el que sabe ser feliz.
Los cínicos: eran un grupo de filósofos que consideraban que la felicidad consiste en la libertad radical del individuo frente a todas las normas y las instituciones sociales. Este grupo defendían que el hombre es bueno por naturaleza y por tanto, es sabio aquel que vive según la naturaleza.
Los estoicos: también creen que es sabio aquel que vive según la naturaleza, pero para ellos lo más importante era saber cuál es el orden del cosmos. Los estoicos piensan que el sabio ideal se percata de que todo está en manos del destino y que hay que encontrar la paz interior para hacerse insensible al sufrimiento y a las opiniones ajenas.
La serenidad, la imperturbabilidad es la única fuente de felicidad, por la que el sabio es autosuficiente.

FELICIDAD COMO PLACER: HEDONISMO

Los hedonistas piensan que los hombres buscan el placer y huyen del dolor.
El Epicureísmo: apareció en la antigua Grecia y se contrapone al estoicismo.
El espicureísmo se basaba en un goce bien calculado. Es sabio aquel que sabe calcular que placeres son más intensos y menos dolorosos.
La sabiduría , tiene entonces dos raíces: el placer y el intelecto calculador.
Utilitarismo nace en el mundo anglosajón, considera que los humanos y tenemos sentimientos sociales, cuya satisfacción es fuente de placer. El objetivo de esta corriente es alcanzar la mayor felicidad, para el mayor número posible de seres vivos.
Jeremy Bentham introduce una aritmerica de los placeres, que se basa en dos supuestos:
- El placer es susceptible de medida, porque todos los placeres son iguales en cualidad. Por lo que se podrá calcular el pplacer dependiendo de su intensidad duración, proximidad y seguridad.
- Los placeres de distintas personas pueden compararse para alcanzar un máximo total de placer. Sin embargo esto acaba siendo rechazado y clasifican a los placeres como superiores e inferiores. Y queda en la persona el decidir qué acciones merecen un placer superior o inferior.
Desde hace un tiempo, el utilitarismo tiene dos ramas bien diferenciadas:
- Utilitarismo del acto, que exige valorar la corrección de cada acción por sus consecuencias.
- Utilitarismos de la regla, exigue tener en cuenta la situación ante las que nos encontramos se somete a alguna de las reglas que ya consideramos morales por la bondad de sus consecuencias.


¿HAY RELACIÓN ENTRE LA VERDAD Y LA FELICIDAD?


Felicidad consiste en alcanzar un estado pleno de todos los valores positivos.
Verdad consiste en llegar a un objetivo que sea real para todas las personas.
Una persona puede estar feliz al ser una persona honrada que siempre defiende la verdad. La felicidad y la verdad deben de estar relacionadas en algunos aspectos porque son dos cosas positivas.
Alguien que es feliz es una persona que tiene todo lo que necesita ya sea de forma material o como valores aportados por los demás diciendo en cada momento la verdad de lo que piensa. Se relaciona la teoría consensual de la verdad, porque mediante aportaciones de los demás también se consigue una verdad.
La verdad sirve para resolver problemas en los que no se esta de acuerdo y así poder ser feliz.
Además las personas necesitan conocer la verdad para poder ser felices completamente, aunque también puede ser feliz una persona desde la inocencia, es decir, conociendo su verdad que en algún momento cambiará al ver más allá de su propia posición, muchas personas para ser felices necesitan conocer la verdad.
En el caso de la teoría pragmatista que relaciona lo verdadero con lo útil, va estrechamente relacionado porque si algo te resulta útil te hace más feliz.
A parte se relacionan porque gracias a la felicidad y a la verdad cuando alcanzamos ambas podemos experimentar placer y una sensación de pleno bienestar.(Hedonismo)
La felicidad es un bien ya que ayuda a la sociedad al igual que la verdad.
Para en ambas se necesita prudencia para poder alcanzar cada uno de los objetivos que se propongan en las diferentes situaciones. (Eudonismo)

Bien, pero se puede desarrollar más.












Grupo 3. Escribe tu nombre, apellido y curso a continuación (máximo 5 participantes por grupo).

1. Ana Madrigal 1ºB

2. Gloria Pastor 1ºB

3. Juan Cerezo 1ºB

4. Luisa Gaviria 1ºB



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Teorías de la verdad

-La verdad como correspondencia o adecuación.


Esta teoría se basa en la siguiente formulación clásica de Aristóteles:"Decir de lo que es que no es, o que no es que es, es lo falso; decir de lo que es que es, y de lo que no es que no es, es verdadero". Teniendo en cuenta que nos referimos al objeto cuando hablamos de lo que es y al sujeto o su representación con el decir, podemos afirmar con ésto que la verdad, según esta teoría, se entiende como la concordancia de algo que se dice y lo que ese algo es. Se trata de una correspondencia formal entre el objeto y el concepto que nosotros tenemos de él. Este concepto es claramente expresado por Tomás de Aquino en el siglo XIII afirmando que la verdad es la adecuación entre el entendimiento y la cosa. Ludwig Wittgenstein también hizo su aportación en el siglo XX relacionando los hechos y la proposición con la que los expresamos.


-La verdad como coherencia.


Formulada por primera vez por Hegel, reconoce que una proposición es verdadera cuando sea posible incorporarla en un conjunto de proposiciones que ya tengamos por verdaderas, un sistema de conocimientos previos. Es un criterio que necesita encontrarse en un contexto sin el cual no cobraría sentido. Hegel defiende que sólo al final de la historia es el momento en que la verdad se muestra en toda su magnitud y sentido.

-Teoría pragmatista de la verdad.


Fue formulada por William James utilizando el siguiente argumento: -el conocimiento siempre tiene una función práctica según si se aplica satisfactoriamente a la realidad y nos permite actuar con éxito -la utilidad se manifiesta con el éxito de la experiencia. Esta teoría se basa en que un enunciado será verdadero, sí es útil para resolver problemas vitales del hombre. Es una concepción dinámica de la verdad y siempre provisional, ya que lo que es útil en una determinada situación, puede dejar de serlo en otra. Se entiende como utilidad la operatividad en la resolución de problemas con consecuencias beneficiosas.

-Teoría consensual de la verdad.


Esta teoría fue defendida principalmente por Apel y Habermas hacia el siglo XX .En ella se destaca la necesidad de que haya diálogo para que se puedan ir descubriendo cooperativamente la verdad de las proposiciones. Esta teoría pretende mostrar que los hombres no tiene otra manera de llegar a la verdad que razonando y escuchando los razonamientos de los demás, con el único fin de llegar a un acuerdo acerca de lo que tenemos y creemos por verdadero.
Como bien dijo Habermas: "El que habla debe elegir una proposición comprensible, para que el que habla y el que escucha puedan entenderse el uno al otro; el que habla debe tener la intención de comunicar un contenido proposicional verdadero, para que el que escucha pueda compartir su saber; el que habla debe querer exteriorizar las propias intenciones de modo verdadero, para que el que escucha pueda creer".


Tres modelos de felicidad.

-Felicidad como autosuficiencia.


En la historia de la filosofía se pueden distinguir tres épocas:
  1. Filósofos anteriores a Sócrates.
  2. De la época de Sócrates, Platón y Aristóteles.
  3. Filósofos posteriores a Aristóteles.

Esta última época es en Grecia, los filósofos trataban de averiguar qué hace a los hombres felices, estando en época de desconcierto. Cínicos, estoicos y epicúreos intentaron responder a la pregunta, diseñando un ideal de sabio: ES SABIO EL QUE SABE SER FELIZ. Para ellos el sabio es autosuficiente.

- Los cínicos: Esta palabra viene de kynikós (perruno). Se aplicaba a filósofos que formaban una corriente con una actitud distinta; consideraban que la felicidad consistía en la libertad radical frente a normas sociales.

Dicen que el hombre es bueno por naturaleza, y que vive según ella, tiene por patria el mundo entero, rechaza placeres y desprecia la política. Para ser feliz es preciso bastarse a sí mismo.

El fundados del movimiento fue Antístenes (450 a.C), pero el más conocido fue Diógenes (400 a.C).

- Los estoicos: Viene de stoa poikile, enseñado por Zenón De Citio (332 a.C). Piensan que el sabio vive según la naturaleza, pero para saber su significado les pareció importante descubrir cuál es el orden del cosmos. Para ellos recurrieron a Heráclito de Éfeso (s. VI a V a.C), quién explica el orden del cosmos indicando que hay una razón común que gobierna las cosas, destino y providencia. El sabio ideal será el que se percata de que todo está en manos del destino, y se tienen que asegurar la paz interior, haciéndose insensibles al sufrimiento y opiniones ajenas. El sabio sabe dominar sus emociones y no hacerse ilusiones. La serenidad y imperturbabilidad es la única fuente de felicidad que hace al sabio autosuficiente. Crisipo de Soli, Séneca, Epicteto, Marco Aurelio siguieron esta "corriente".


-Felicidad como autorrealización: el eudemonismo


La felicidad es el fin último

Desde la sociedad griega, Aristóteles define felicidad como el fin último, que da la razón a los demás y por el cual se realizan todas las actividades humanas.

Para poder identificar la felicidad debemos considerar que ésta tiene que ser un bien perfecto, que se busca por sí mismo y no por otro superior a él. También debe ser superior en sí mismo de forma que sea el máximo deseo a alcanzar. La felicidad debe ser conseguida con el ejercicio de la actividad más propia del ser humano, según la virtud más excelente y se debe lograr con una actividad continua.

Vida teorética y sabiduría práctica


Cada persona ejerce una función en la sociedad y para ello ha de adquirir unas virtudes que le ayuden a hacerlo. La felicidad consistirá en ejercer la función propia del ser humano, en el caso de que la haya, toda la vida y la virtud que más le ayude a desempeñar esta función será la más perfecta. Por otra parte las acciones que contienen el fin en sí mismas son más perfectas que aquellas que tienen fines distintos a ellas mismas. De esta manera podemos decir que la supuesta acción propia del ser humano, que debe ser un bien perfecto y autosuficiente, debe también tener el fin en sí misma. Aristóteles concluye que estos caracteres se encuentran en el empleo de la actividad teórica o contemplativa.

Por otra parte también se consigue la realización viviendo según el intelecto práctico propio, dominando las pasiones para lograr la felicidad. Para ello nos ayudan dos virtudes. Por un lado la virtud dianoética; es la prudencia que constituye la sabiduría práctica ya que nos ayuda a deliberar el bien, a encontrar el término medio entre el exceso y el defecto y orienta las demás virtudes como el valor, término medio de la cobardía y temeridad .En segundo lugar cabe contemplar que la felicidad requiere una organización por lo que la ética, segunda virtud, relacionada con el carácter, exige la política para llegar a ser feliz.

Actualmente este esquema de Aristóteles se mantiene con modificaciones por autores como Santo Tomás de Aquino con el tomismo.

-Felicidad como placer: hedonismo


Esta corriente piensa que hay moral porque los hombres buscan el placer y huyen del dolor, pudiéndose descubrir con las investigaciones empíricas sobre la conducta humana que proporcionan la psicología...

Los Hedonistas piensan que la inteligencia nos sirve para calcular los medios más adecuados para el mayor placer posible (intelecto calculador).

-El epicureísmo: nace en Grecia y considera que el ideal de sabiduría consiste en un goce bien calculado, es decir, sabio es aquel que es capaz de organizar su vida calculando qué placeres son más intensos y duraderos, menos dolorosos, y los distribuye a lo largo de su vida.

La sabiduría tiene dos raíces:

1. Placer

2. Intelecto calculador.

-El utilitarismo: nace en el mundo anglosajón. Hedonismo social, ya que cree que los seres humanos tenemos unos sentimientos sociales, como la simpatía (capacidad de ponerse en el lugar del otro, sufriendo con sus sufrimientos, disfrutando con su alegría...) y nos impulsan a buscar la felicidad común.

Por lo que la moral consiste en alcanzar la mayor felicidad para el mayor número posible de seres vivos. Este criterio en el mundo socia ha dado lugar a la economía de bienestar, reformas sociales (Estado de bienestar)...

Existen dos distinciones importantes ante el utilitarismo:

-Utilitarismo del acto: es valorar la corrección de cada acción por sus consecuencias.

-Utilitarismo de la regla: tiene en cuanta si la acción ante la que nos encontramos es moral por la bondad de sus consecuencias

¿Hay relación entre la verdad y la felicidad?
La felicidad no tiene una definición concreta pero se puede decir que es un estado de ánimo positivo, una condición interna de satisfacción y alegría. Lo que más discrepancias ha generado en la historia ha sido cómo podemos alcanzarla. Esto mismo sucede con el concepto de la verdad. Desde el ámbito de la filosofía se han planteado diferentes teorías par dar respuesta a estas interrogantes y se puede observar que algunos de los criterios utilizados coinciden. Ahora bien, la felicidad está también relacionada con la verdad en otros aspectos: ¿Nos ayuda o nos impide la verdad alcanzar la felicidad?

Los términos verdad y felicidad no pueden ir independientes el uno del otro ya que la felicidad plena no puede ser alcanzada sin ser conscientes de la verdad de nuestro alrededor. Sí que es cierto que se puede llegar a un estado de felicidad en el engaño o desconocimiento de la verdad, es decir, se puede estar en un mundo lleno de mentiras y no saberlo, y aun así ser feliz, pero entonces no viviríamos en una realidad de pura felicidad. Aunque en ese momento se podría llegar a este estado, sería de una forma efímera, ya que el tiempo pone todo en su lugar y se acabarían descubriendo todas las mentiras y falsedades. La idea de felicidad pura se conseguiría, por tanto, en el momento en que somos conocedores de la verdad y ésta nos hace felices; en esta situación no queremos que esto cambie. Esta razón la defiende un modelo de felicidad, el eudemonismo que afirma que felicidad será en este caso un bien suficiente por sí mismo, de manera que, quien la posea, ya no deseará nada más; la persona que tiene todo lo que necesita para ser feliz, quiere seguir como está.

Otra relación ente los términos nombrados sería a través de la teoría consensual de la verdad, que dice que los hombres no tienen otra manera de llegar a la verdad que dando razones y escuchando las de los demás, mediante el diálogo, con el cual se puede obtener una verdad común. La verdad desde el punto de vista de ésta teoría se relaciona con la felicidad definida desde el utilitarismo, el cual considera que los seres humanos tenemos unos sentimientos sociales, cuya satisfacción es fuente de placer y éste es un medio que nos lleva a la felicidad. Como consecuencia, para conseguir la satisfacción de esos sentimientos sociales, aparece de nuevo la necesidad de diálogo entre las personas, utilizar ese criterio consensual para alcanzar el fin de ser feliz a través del placer.

También debemos comentar la relación de ambos conceptos en cuanto al uso del criterio pragmático. Aquí ésta se puede hallar de la siguiente manera: al igual que la teoría pragmatista acepta un enunciado como verdadero siempre que nos sea útil en una situación, aquel enunciado que nos sea útil para alcanzar la felicidad y gozar del mayor placer posible que afecte al mayor número de personas será tomado por verdadero, desde este criterio pragmático

Una vez ya vistas las diferentes relaciones podemos afirmar que, los términos felicidad y verdad son dependientes entre sí y se relacionan mediante sus diferentes módulos o distintas teorías. Alguna de ellas son la pragmatista, relacionando lo verdadero con lo útil, alcanzando así la felicidad; la teoría consensual, llegando a la verdad mediante un consenso, relaciona la verdad con el utilitarismo. Por último, consideramos que la felicidad basada en la verdad absoluta corresponde con el eudemonismo; cuando se alcanza lo que se necesita para vivir, no se desea ningún cambio ni se desea más.

Buenas relaciones. Buen trabajo.






[Fin]














  • Grupo 6. Escribe tu nombre, apellido y curso a continuación (máximo 5 participantes por grupo).


Puesto que no vemos otra manera de concluir nuestro trabajo, hemos decidido terminarlo en un documento de texto y el trabajo ya acabado ponerlo aquí:

1. Aitor Arríen Oroz 1B

2. Jaime de Cabo Martín 1Bto. B

3. Lucas Camacho Igual 1ºB

4. Pablo Mateos Molero 1ºB

5.


[Inicio]



Teorías de la verdad


Por teorías de la verdad entendemos los diversos intentos producidos a lo largo de la historia para definir, explicar y comprender qué es la verdad. Cada teoría de la verdad se apoya en un criterio.


La verdad como correspondencia o adecuación


Esta teoría nos proporciona la estructura básica de la verdad. La formulación clásica la proporcionó Aristóteles: “Decir de lo que es que no es, o de lo que no es que es, eso es falso; decir de lo que es que es y de lo que no es que no es, es verdad. En esta fórmula están contenidos los elementos que intervienen en el acto de conocer:

  • • Lo que es: el objeto;
  • • El decir: el sujeto y su representación del objeto.


La verdad se entiende como una relación especial de ajuste entre estos dos elementos, a la que se denomina correspondencia o adecuación. Este es el concepto espontáneo de la verdad: la concordancia entre lo que se dice de algo y lo que ese algo es.


Esta correspondencia no puede ser material.


Tomás de Aquino, en el siglo XIII, situaba esta correspondencia formal entre el objeto y nuestra representación de él ( el concepto), y lo expresaba: “Verdad es adecuación entre el entendimiento y la cosa”.


Ludwing Wittgenstein, en el siglo XX, lo hace entre los hechos y la estructura lingüística formal que los expresa (la proposición): “Nosotros nos hacemos figuras de los hechos. Para conocer si la figura es verdadera o falsa debemos compararla con la realidad. La proposición es una figura de la realidad.



La verdad como coherencia



Fue formulada por Hegel. Consiste en utilizar como criterio de verdad la coherencia de la proposición, cuya verdad depende de su posible o impasible incorporación al conjunto de proposiciones que tenemos que tenemos ya por verdaderas: cualquier nuevo conocimiento, ha de efectuarse desde el sistema de conocimientos que ya poseíamos, y lo consideraremos verdadero si podemos integrarlo en él.



Se trata de un criterio contextual, nada es verdadero o falso aisladamente, sino que, conectado con el resto del sistema del saber en que se integra.



Hegel defenderá que la verdad se alcanza históricamente y solo al final de la historia se muestra en toda su sentido.



Teoría pragmatista de la verdad



El pragmatismo acepta la teoría de la adecuación, pero la interpreta tomando en consideración la utilidad de los enunciados para resolver los problemas vitales. Veremos esta posición desde uno de sus más destacados representantes: William James.


James entiende “adecuación en el mismo sentido de que sirve para un determinado fin. Por lo tanto, entiende la adecuación como adaptación: un enunciado es verdadero si es apto para resolver problemas o para satisfacer necesidades.


La verdad referida a la práctica es siempre provisional, lo que funciona o es útil en un momento determinado, deja de serlo en otro. Se trata, por tanto, de una concepción dinámica de la verdad. Una idea se “verifica” si la acción muestra su utilidad o su eficacia.


“Utilidad” significa operatividad en la resolución de problemas; por lo tanto, en este sentido, verdad se aproxima a “éxito en la acción”. Por otro lado, utilidad significa también consecuencias beneficiosas.



Teoría consensual de la verdad.



Esta teoría, defendida por Peirce, Apel y Habermas entre otros, destaca la necesidad del diálogo para ir descubriendo cooperativamente la verdad de las proposiciones.


Cuando decimos que algo es verdadero estamos dando a entender que creemos tener razones suficientes para convencer a otros de la verdad de la proposición.


Las personas que tienen afán de verdad están dispuestas a dialogar con otras, para comprobar si pueden llegar, si pueden generar un consenso de la comunidad de interlocutores. El consenso en torno a lo que tienen por verdadero.


Los argumentos que se aducen en ese diálogo pueden proceder de distintas formas de comprobar la verdad: correspondencia, coherencia, utilidad; lo que se trata es de descubrir en él es si son capaces de generar consenso de la comunidad de interlocutores.


El consenso no es criterio de verdad. Esta teoría consiste en mostrar que los seres humanos no tenemos otra forma de acceder a la verdad que no sea aduciendo razones y escuchando las de otros.





Tres modelos de felicidad


Felicidad como autorrealización


La felicidad es el fin último natural


El pensamiento griego no podía aceptar la idea de que una serie de elementos subordinados entre sí fuera infinita. Aristóteles insistía en que si todas la actividades humanas se realizaban por un fin, los fines serán medios para un fin último, que da razón a los demás.


El fin último es la felicidad y todos lo llaman así, porque mientras que tiene sentido preguntar “construir casas” ¿para qué?, “dinero”¿para qué?, y “responder para ser felices” carece de sentido preguntar “felicidad” ¿para qué?.



Unos la cifran en el dinero, otro, en recibir honores. Por eso es preciso trazar los rasgos que ha de tener una actividad para que la identifiquemos con la felicidad y después buscar cuál de nuestras actividades tiene esos rasgos. La felicidad será, según lo que hemos dicho:


  • • Un bien perfecto, que se busca por sí mismo y no por otro superior a él.
  • • Un bien suficiente por sí mismo, de manera que quien lo posee ya no desea otra cosa.
  • • El bien que se consigue con el ejercicio de la actividad más propia del ser humano, según la virtud más excelente,
  • • El bien que se consigue con una actividad continua.


Para aclarar estas dos últimas características intentará Aristóteles dilucidar cuál es la función más propia del ser humano, y distinguir entre las acciones que tienen el fin en si mismas y las que se realizan por un fin externo a ellas.



Vida teorética y sabiduría práctica.


Cada persona ejerce una función en su sociedad (soldado, gobernante, madre/padre) y para desempeñarla bien ha de adquirir virtudes que le ayuden a hacerlo. Pero si hay una función propia del ser humano como tal, la felicidad consistirá en ejercerla a lo largo de la vida, y la virtud que ayude a ello será la más perfecta.


Por otra parte, las acciones que tienen el fin en sí mismas son más perfectas que aquellas cuyos fines son distintos de ellas, porque en este caso los efectos son más importantes que las acciones. Ejemplo: pasear o charlar con los amigos son acciones que se realizan por sí mismas, mientras que ir a un lugar determinado se hace por llegar a él.


Si existe una actividad propia del ser humano, que tiene que ser un bien perfecto y autosuficiente, será el tipo de acciones que tienen el fin en sí mismas. Estos caracteres se encuentran en el ejercicio de la actividad teórica, de la actividad contemplativa, y de ahí concluirá Aristóteles que la felicidad consiste en el ejercicio de esa actividad.


Es imposible mantener siempre una vida contemplativa, es preciso encontrar otra forma de vida que también procure la felicidad: se realizará moralmente quien viva según su intelecto práctico, dominando sus pasiones para lograr la felicidad. En esta tarea nos ayudarán dos tipos de virtudes: dianoéticas y éticas.

La virtud dianoética es la prudencia, que constituye la "sabiduría práctica" porque nos ayuda a deliberar bien, proponiéndonos lo que nos conviene en el conjunto de nuestra vida. La prudencia nos ayuda a encontrar el término medio entre el defecto y el exceso, y es la que orienta a las demás virtudes.

Un hombre feliz necesita vivir en una ciudad regida por leyes buenas, porque el "logos" nos habilita para vivir en sociedad. Por eso, la ética exige la política; el bien supremo individual, la felicidad, requiere una polis, una ciudad con leyes justas.

El esquema de Aristóteles se mantiene en la ética de Santo Tomás de Aquino y la corriente que arranca de él, el tomismo, y sigue presente en nuestros días en la obra de autores como Alasdair MacIntyre.

Felicidad como autosuficiencia

En la historia de la filosofía se pueden distinguir tres periodos:

1) El de los presocráticos (filósofos anteriores a Sócrates).

2) La época de Sócrates, Platón y Aristóteles.

3) El periodo postaristotélico.

Este último tiene lugar en Grecia, durante un periodo de desconcierto político, en el que los filósofos tratan de averiguar qué hace a los hombres felices. Cínicos, estoicos y epicúreos intentaron responder a la pregunta, llegando todos ellos a la misma conclusión: es sabio el que sabe ser feliz. Para cínicos y estoicos el sabio es autosuficiente, porque la felicidad radica en la autosuficiencia.

a) Los cínicos

La palabra cínico viene de kynykós, que significa perruno. Los cínicos eran un grupo de filósofos que formaban una corriente que se distinguía por una actitud: considerar que la felicidad consiste en la libertad radical del individuo frente a todas las normas y las instituciones sociales.

El hombre es bueno por naturaleza, y es sabio el que vive según la naturaleza, el que desprecia las convenciones sociales, valora la libertad, somete todo a crítica, rechaza los placeres y desprecia las instituciones políticas. Para ser feliz es preciso bastarse a sí mismo, lo que se consigue mediante el ascetismo y el autodominio.

El fundador del movimiento cínico fue Antístenes (450 a.C), pero la personalidad más conocida de esta corriente es Diógenes (400 a.C.).

b) Los estoicos

El término estoicismo viene de stoa poikile, que era el pórtico pintado del ágora, en el que el enseñaba Zenón de Citio (322 a.C.), fundador de esta escuela. Los estoicos creen que es sabio el que vive según la naturaleza, pero les parece indispensable descubrir el orden del cosmos, ya que solo así sabremos cómo hemos de comportarnos en él.

Para ellos recurrieron a Heráclito de Éfeso (siglo V a.C.). Heráclito explica el orden del cosmos indicando que hay una razón común que gobierna las cosas y es para ellas destino y providencia. De aquí concluyen los estoicos que el sabio ideal será el que se percata de que todo está en manos del destino, y más vale asegurarse la paz interior, haciéndose insensible al sufrimientos y a las opiniones ajenas. El sabio es la persona que sabe dominar sus emociones y no hacerse ilusiones con respecto al futuro. La serenidad, la imperturbabilidad es la única fuente de felicidad. Así, el sabio es autosuficiente.


Felicidad como placer: hedonismo

Los hedonistas consideran que hay moral porque los hombres buscan el placer y huyen del dolor. Para descubrirlo hay que investigar cuáles son los móviles de la conducta humana, como la que proporciona la psicología. Así, la ética está subordinada a la psicología.

No todos los placeres y dolores son iguales, por lo que los hedonistas piensan que la inteligencia nos sirve para calcular los medios más adecuados para lograr el mayor placer posible: el intelecto moral es un intelecto calculador.

a) El epicureísmo


El epicureísmo nace en Grecia en la época helenística y se contrapone al estoicismo: mientras los estoicos cifran el ideal de sabiduría en la imperturbabilidad, el epicureísmo lo hará consistir en un goce bien calculado. Es sabio quien sabe organizar su vida calculando qué placeres son más intensos y duraderos y cuáles tienen menos consecuencias dolorosas.

La sabiduría tiene dos raíces: placer e intelecto calculador. Estas dos raíces son la constante del hedonismo que, si en el caso del epicureísmo es individualista, en la Modernidad se convertirá en hedonismo social.

Epicuro de Samos (341 a.C.) es el fundador de esta escuela, que ha tenido una gran influencia filosófica y que es una actitud vital permanente.


b) El utilitarismo


El utilitarismo nace en el mundo anglosajón en la época moderna y es un hedonismo social, porque considera que los seres humanos tenemos unos sentimientos sociales (como la simpatía), cuya satisfacción es fuente de placer.

La meta de la moral consiste en alcanzar a la mayor felicidad (el mayor placer) para el mayor número posible de seres vivos. Ante dos cursos de acción, actuará correctamente quien elija el que proporciona la mayor felicidad para el mayor número de personas. Este principio de moralidad es también un criterio para tomar decisiones racionales.

Este principio aparece por primera vez en el libro de Cesare Beccaria "Sobre los delitos y las penas" (1764), pero los utilitaristas clásicos son Jeremy Benthamn, John Stuart Mill y Henry Sidgwick.

Jeremy Bentham introduce una aritmética de los placeres, que descansa en dos supuestos:

- El placer es susceptible de medida, porque todos los placeres son iguales en cualidad. Teniendo en cuenta criterios de intensidad, duración, proximidad y seguridad, se podrá calcular la mayor cantidad de placer.

- Los placeres de las distintas personas pueden comprarse entre sí para alcanzar un máximo total de placer.

Posteriormente, Mill rechaza esto y afirma que los placeres no se diferencian por la cantidad, sino por la cualidad, de forma que hay placeres superior y placeres inferiores. Son las personas que han experimentado ambos placeres quienes están legitimadas para decidir cuáles son superiores y cuáles inferiores, y normalmente éstas prefieren siempre los placeres intelectuales y morales. Por eso, Mill sostiene que es mejor ser "Sócrates insatisfecho que loco satisfecho": los seres humanos necesitan más para ser felices que los animales. Sin embargo, el utilitarismo de Mill ha sido calificado de idealista.

En los últimos tiempos ha prosperado una distinción importante en el utilitarismo:


- Utilitarismo del acto, que exige valorar la corrección de cada acción por sus consecuencias.

- Utilitarismo de la regla, que exige tener en cuenta si la acción ante la que nos encontramos se somete a alguna de las reglas que ya consideramos morales por la bondad de sus consecuencias.

En la actualidad, el utilitarismo sigue estando patente en la obra de autores como Urmson, Smart, Brandt, Lyons y en las teorías económicas de la democracia; y ha tenido gran influencia en la construcción del "Estado del bienestar".


Inicio de la disertación

ES MUY IMPORTANTE LEER Y ENTENDER LA ORGANIZACION PARA COMPRENDER EL TRABAJO Y SU ESTRUCTURA:

Respecto a su organización: Hay que saber esto para poder entender la disertación. Lo primero a saber es que nuestra disertación no está estructurada con partes específicas y siguiendo el esquema básico general estando el contenido encuadrado en tres partes perfectamente definidas. Hay que decir que lo que hemos hecho ha sido determinar los diferentes ámbitos y situaciones en los que se dan las relaciones, de este modo, cada frase que encuentras subrayada es la parte inicial de ese ámbito o situación y el inicio de una relación entre la verdad y la felicidad (el inicio de una pequeña disertación). Las frases en negrita podían ser las conclusiones en las que se deja totalmente demostrada y concluida la relación, que no tiene por qué estar al final de la parte en la que se explica la relación, y el resto de cada parte que no está ni subrayada ni en negrita es donde se explica por qué existe la relación y se desarrolla cada demostración del tema. Así podemos decir que nuestra disertación está dividida en "mini-disertaciones" cada una con su estructura interna bien organizada, y cada una explicando una relación entre la verdad y felicidad. cada "pequeña disertación va desde un encabezado subrayado, hasta otro subrayado que no se incluye, en los que se menciona la relación; las negritas explican la conclusión de cada mini-disertación, y lo demás es donde se explica. Es como si hubiésemos elaborado una disertación para cada tipo de relación.

Al final de todas las pequeñas-disertaciones vamos a dar otra serie de razones que reforzaran el por qué de la relación entre verdad y felicidad y cuál es la base de su unión, que consiste en enlazar simplemente las teorías de la verdad con los modelos de felicidad. Con esto se quiere decir, primero se ha establecido la verdadera relación, luego esa relación es aprobada de modo filosófico y teórico por la existencia de relación entre las teorías de felicidad y los modelos. Se resume así el "puente" que une alcanzar la felicidad con un mayor conocimiento de la verdad.

Esto no significa que cada una de las mini-disertaciones no estén relacionadas. Prueba de ello es que el comienzo de la número 2 es una consecuencia que se extrae de la 1, por ejemplo.

Pues bien.

¿Hay relación entre verdad y felicidad?

1. Empezando a demostrar la relación entre verdad y felicidad, podemos decir que para encontrar la felicidad, hay que seguir el camino que nos lleva a la verdad, y así obtener esa de convicción de que estas en este mundo porque tu vida “vale la pena” y determinando tu razón de vida.

La felicidad consiste en encontrar la verdad de tu vida, es decir, saber cuál es el motivo de tu existencia y conocer por que estas en este mundo; saber si tu vida es verdadera y si la dirección que has tomado en esta te va a llevar hasta la felicidad. Con conocer la verdad de tu vida me refiero a descubrir el significado real de porque has sido creado, porque eres una realidad y cuál es el fin que debes alcanzar en tu "verdadera vida" (la que debes llevar). Cuando hallas esto te llenas de felicidad. Sabes que tu existencia es verdad y que esa existencia es parte de un proyecto que se debe cumplir, el de tu vida, el de la vida de cada uno; es la verdad por la que estás viviendo, y que intentas determinar durante toda tu vida para alcanzar la felicidad ya que, cuando esa verdad te muestra el sentido de tu vida, comprendes la dirección y significado de tus actos y decisiones, y a partir de ese momento, esas decisiones que tomas las orientas hacia una mayor felicidad, por lo que podemos deducir que encontrar la felicidad tiene por antecedente encontrar la verdad. Por tanto, la felicidad es gozar de la verdad, ya que se ha demostrado que esta verdad es antecedente de la felicidad.
Muy bien
Además, continuando el tema del anterior párrafo, hay que decir que la felicidad no se da sin la verdad y viceversa. Aunque tiene más fuerza el argumento y pensamiento de la verdad como antecedente de la felicidad, con viceversa nos referimos a que tampoco pude darse la verdad sin la felicidad, aunque este argumento puede no llegar a ser convincente en algunos casos, por lo procedemos a demostrarlo. El principal pensamiento en el que se basa esta segunda postura es que si no se tiene felicidad y confianza en uno mismo, así como esperanza de llegar a cumplir los propósitos que te propones, nunca vas a poder cumplir los objetivos que te propones, no tienes motivación en tu vida y esta está vacía. Podemos entender entonces que para empeñarse en la búsqueda de la verdad, a la que la podíamos dar la categoría de ese fin que buscamos, hay que tener felicidad proporcionada por esa confianza y empeño, y una vez descubierta esta, esa felicidad anterior se agranda. Es como un ciclo en el que una cuantifica a la otra (he aquí la relación entre ambas).

Ser verdaderamente feliz, consiste en poder estar tranquilo en la vida, si no se sufren ataques de pánico que llevan a replantearse en sinsentido de la existencia, si se está satisfecho, si se piensa que se puede aspirar a tener más de lo que sea, es decir, tranquilidad lo primero, tranquilidad en la vida para ser feliz, una tranquilidad que se tiene cuando se descubre la verdad de tu existencia. Yo, personalmente lo llamaría conciencia de uno mismo.

2. Esa es la principal verdad a la que se aspira, a ser feliz; lo que hay más allá ( a lo que se aspira después de la felicidad), en mi opinión, requiere más filosofía para ser descubierto y demostrado.

Pueden darse ocasiones y situaciones en las que se piense que ese más allá, al que decimos que se puede aspirar después de ser feliz pero que requiere más filosofía, es indispensable para encontrar AL COMPLETO la felicidad. Según esto, la felicidad nunca se podría alcanzar al completo con la verdad, ya que después de la felicidad está ese más allá, y, como sabemos que la felicidad solo se halla cuando llegamos al final de la cuestión y descubrimos la absoluta verdad de esta cuestión (en este caso la cuestión es ese más allá), y, además también sabemos que el ser humano tiene la característica de inconclusión (querer siempre más, llegar hasta el final), deducimos que es necesario descubrir ese más allá para ser feliz COMPLETAMENTE, y la verdad no puede descubrirlo hemos dicho (la verdad solo llega hasta la felicidad). Entonces, para ello, deben de existir otra serie de factores que permiten desvelar ese más allá que sólo la verdad no puede desvelar; pero, como llevamos diciendo desde el principio, se requiere más filosofía.

* Esto es algo complicado de entender, pero tiene mucha lógica y sentido, ahora se explica paso a paso punto por punto: la verdad te lleva a una felicidad, pero hay un más allá de esa felicidad que requiere más filosofía, y el ser humano va a querer ir a ese más allá por la característica de inconclusión; pero la verdad no te lleva a ese más allá ( ya que hemos dicho que te lleva a la felicidad pero no a lo que hay más allá de ella, que necesita más filosofía); y como la felicidad COMPLETA esta en encontrar también ese más allá y llegar al final (por la característica de inconclusión del ser humano), deben existir otros factores que te lleven a él, ya que la verdad no puede.

Por eso, en esas situaciones se puede decir que la felicidad no consiste solo en buscar la verdad de tu vida. La felicidad es el fin último para reconocer la existencia, y en cierto modo esa felicidad no se consigue solo con la verdad. La verdad no es suficiente, el hombre puede necesitar una recompensa por tener fe, y no nos referimos solo a fe religiosa, puesto que se puede creer en una religión o no, sino mas bien en fe por todo lo que escrito antes, por ejemplo fe en conseguir más de lo que deseamos. Por ello, en esas ocasiones la verdad es una manera no tan eficaz al 100%, que nos puede dar un sentido de la vida, la cual debemos enlazar con otros factores para llegar a la felicidad, siempre y cuando esta verdad nos haga un bien.

3. Por otro lado, aunque también extraído como consecuencia de párrafos anteriores, hay que ser consciente de que tu existencia es verdad y el deseo de trascendencia en esa existencia que ya sabes que es verdad es lo que te guía hasta la felicidad.

4. Llevando la relación entre verdad y felicidad a otro ámbito, tendríamos que resumir la idea principal diciendo que un mayor o menor conocimiento de la verdad, o simplemente conocerla o no conocerla, es lo que afecta a nuestra felicidad, determinada por las relaciones, y diversos acontecimientos de tu vida. Cuando te das cuenta de que tras sucesos, diferentes estados, o confianzas que tienes en personas y otras realidades existe una cara oculta que desconocías, tu estado de ánimo y gozo de lo que te rodea cambia radicalmente. Este cambio suele ser a mejor, pero siempre marcará un punto de inflexión en tu vida el haber descubierto esa verdad, por lo que tu felicidad a partir de ese momento está condicionada por ese hito que ha hecho que caiga en picado, o que se optimice. Sin embargo, aunque esa felicidad se optimice nunca va a ser plena, ya que el hecho de que algo ha estado oculto para ti durante parte de tu vida, y eso que ha estado oculto ser una cosa que te podría haber llenado de felicidad, no es agradable, y sabes que puede volver a pasar, o piensas que si lo hubieses sabido antes todo habría sido mejor desde el principio, etc. Estos pensamientos no van a permitirnos nunca encontrar la felicidad.

Si una persona se da cuenta de que no conoce la verdad, no llega a la felicidad, aunque en ciertas situaciones la verdad sea dolorosa, para llegar a la felicidad es necesario conocer la verdad ya que si no la felicidad sería algo falso, y tarde o temprano la persona se acabará dando cuenta y ya no podrá cumplir el proyecto de vida que se había propuesto.

5. Conocer realmente la verdad orienta tu vida hacia la felicidad.

La verdad es una interpretación de nuestros sentidos, incluido un sexto, el sentido de nuestra vida, que cuando su respuesta es respondida (la respuesta del sentido de la vida? todo adquiere un valor que nos llena plenamente de felicidad.

6. Finalmente, podemos entender desde un último punto de vista la relación. Esta última consiste en referirse a la verdad como obtención de conocimientos y nuevos mundos que nos van enriqueciendo como personas y con van permitiendo entender las diferentes realidades. Con esta acumulación continua de conocimientos vamos mejorándonos y, como ya he dicho, enriqueciéndonos como personas hasta el punto de, teniendo en tu mente el ideal de que estas obteniendo felicidad con cada cosa que aprendes que te permite entender mejor tu mundo tu vida y desarrollarte en él, conseguir confianza plena en ti mismo y en tus posibilidades y aspiraciones, lo que hace que te llenes de felicidad. La relación se resumiría como: descubrir la verdad aporta mayores conocimientos que enriquecen tu felicidad.

A partir de aquí empiezan las demostraciones filosóficas y teóricas que dan base a lo demostrado anteriormente (relaciones entre teorías de la verdad y modelos de felicidad). Luego existe una conclusión global del trabajo.



Aunque en un principio pueda resultar un poco complejo, si nos paramos a pensar, podemos encontrar algunas semejanzas presentes entre las teorías de la verdad y los diferentes modelos de felicidad:

1. Teoría de la verdad como coherencia - Modelo de felicidad como placer (hedonismo) : Desde mi punto de vista, la relación más clara que podemos mencionar entre estos dos aspectos es la que existe entre el modelo de felicidad como placer (hedonismo) y la teoría de la verdad como coherencia. Dicha teoría tiene como enunciación fundamental que toda nueva proposición debe ser sometida al conjunto de conocimientos que ya tenemos por verdaderos, y una a partir de ahí determinar si es verdadero o falso. De esta forma, las personas siempre intentarán poner a prueba cualquier nueva proposición, queriendo obtener siempre la verdad y huyendo de la falsedad. Aquí es donde podemos encontrar la relación entre esta teoría y el hedonismo. Al igual que a lo largo de su vida todas las persona se acercan a la verdad y huyen de la falsedad, según el hedonismo, también tratarán de obtener placer y huyen a toda costa del dolor. Siguiendo esta línea podríamos plantear una semejanza entre la verdad y la felicidad, ya que el conocimiento de la verdad proporciona placer (felicidad), mientras que la ausencia de él (falsedad) proporciona dolor.


2. Teoría de la verdad como correspondencia o adecuación - Modelo de felicidad como autosuficiencia: Por otro lado, me parece que podríamos señalar otra semejanza que relacione estos dos campos. La teoría de la verdad como correspondencia entiende que la verdad es una relación de ajuste entre lo que una persona dice de algo y ese algo. De esta forma, podemos entender que la verdad o falsedad de un enunciado depende únicamente de nosotros, de nuestro conjunto de conocimientos y de la capacidad y al voluntad que tengas de utilizarlos para decir algo verdadero o falso. De nuevo, siguiendo esta línea, podríamos encontrar en este aspecto una relación con el modelo de felicidad como autosuficiencia ya que, al igual que dicha teoría de la verdad expone que la verdad depende únicamente de nosotros (autónoma), este modelo de felicidad expone los seres humanos somos autosuficientes, es decir, que somos los únicos capaces de proporcionar felicidad a nuestra vida (de nuestros actos depende el que seamos felices o no).

En conclusión, a través de la relación presente y notable entre verdad y felicidad que acabamos de observar en los seis ámbitos anteriores, debemos admitir que aunque en ocasiones nos puedan parecer conceptos que no guardan ningún aspecto en común, prácticamente no podemos encontrar el uno sin el otro en la vida cotidiana. Tanto es así que, como ya hemos dicho antes, es casi imposible que existe la felicidad sin la verdad y viceversa. Desde mi punto de vista, los ámbitos anteriormente mencionados y explicados son únicamente unos ejemplos de la infinidad de casos en los que podríamos apoyarnos para argumentar la estrecha relación que existe entre estos dos conceptos.

Al fin y al cabo, el objetivo de esta disertación que estamos concluyendo se basa en la búsqueda de razones (si las hubiera) que nos ayuden a entender si podría existir algún tipo de conexión entre dos aspectos que han sido fundamentales y han guardado un importante papel a lo largo de toda la historia de la filosofía: la verdad y la felicidad. Como podemos observar en la primera parte de nuestro trabajo, un gran número de filósofos y personajes intelectuales de gran relevancia han trabajado y dedicado parte de sus vidas en buscar y desarrollar diferentes teorías para que el ser humano pudiera entender la morfología tanto de la verdad como de la felicidad. A través de las mismas, podemos conocer diferentes formas (cada uno puede decidir cuál es más acertada y ponerla así en práctica) mediante los cuales las personas podemos vivir para llegar al conocimiento de la verdad por un lado, y, por el otro, para alcanzar una vida en la que seamos capaces de gozar de una felicidad plena. Esto no es más que un reflejo de lo complejos que son dichos temas, y de los misterios e interrogantes que ambos siguen entrañando incluso en la actualidad.

Aunque hay muchas cosas que todavía no conocemos, e iremos descubriendo a lo largo de la historia; lo que sí tenemos claro es la que tanto la verdad como la felicidad son dos conceptos fundamentales y elementales en la vida de una persona y, aunque existan diferentes formas de entender su morfología y características (incluso seguirán surgiendo nuevas teorías con el paso de los años); hoy en día podemos asegurar sin miedo a equivocarnos que dichos conceptos guardan una relación muy estrecha, y que uno no puedo aparecer en la vida humana sin la presencia del otro

Como conclusión final de la disertación, tenemos que decir que la verdad y la felicidad se encuentran relacionadas en muchos ámbitos de nuestra vida, y ámbitos relacionados con el objetivo del hombre como realidad creada para descubrir este. Como desenlace y punto concluyente a esta pregunta, responderíamos que queda prácticamente y filosóficamente explicado y demostrado, de manera definitiva, que SI, la relación existe, y solo cuando el ser humano pone todo su empeño en desvelar su razón vital, se alcanza la felicidad verdadera, mediante la verdad de su felicidad.

Buen trabajo, denso, original, razonado.


Grupo 7.

1.Jackson Javier Padilla Molina

Teorías de la verdad

La verdad como correspondencia o adecuación

Concepto espontáneo de la verdad: la concordancia entre lo que se dice algo y lo que ese algo es.

Formulación clásica por Aristóteles (s. IV): “Decir de lo que no es, o de lo que no es que es, eso es falso; decir de lo que es que es y de lo que no es que no es, es verdadero

Otros autores:

Tomás de Aquino (s. XIII): “Verdad es adecuación entre el entendimiento y la cosa”

Lugwig Wittgwnstein (s. XX): “Nosotros nos hacemos figuras de los hechos. Para conocer si la figura es verdadera o falsa debemos compararla con la realidad. La proposición es una figura de la realidad

La verdad como coherencia

Teoría formulada por primera vez por Hegel (1770-1831) ha tenido diversas versiones pero todas coinciden en:

- Utilizar como criterio de verdad la coherencia de la proposición, cuya verdad depende de su posible o imposible incorporación al conjunto de proposiciones que tenemos ya por verdaderas:
cualquier nuevo conocimiento, ya sea en ciencia o en la vida cotidiana, ha de efectuarse desde el sistema de conocimientos que ya poseíamos, y lo consideraremos verdadero si podemos integrarlo en él.

Es un criterio contextual, ya que nada es verdadero o falso aisladamente, sino que cada uno de nuestros conocimientos está esencialmente referido y conectado con el resto del sistema del saber en que se integra.

Hegel también defenderá que la verdad se alcanza históricamente: el todo que expresa la verdad del saber es histórico y solo al final de la historia se muestra en toda si magnitud y sentido.

Teoría pragmatista de la verdad

William James entiende la adecuación como adaptación: un enunciado es verdadero si es apto para resolver problemas o para satisfacer necesidades. Se entiendo por verdadero lo que es útil.

Es un concepto dinámico de la verdad, ya que lo que es útil en una situación determinada lo deja de ser en otra. Porque esta no es una propiedad adquirida de una vez por todas, sino consecuencia de un proceso: una idea se “verifica”, se hace verdadera, si la acción muestra su utilidad o su eficacia.

“Utilidad” significa, por un lado, operatividad en la resolución de problemas; en este sentido, verdad se aproxima a “éxito en la acción”. Por otro lado, utilidad significa también consecuencias beneficiosas. En este sentido, verdad se acerca a gratificación.

Teoría consensual de la verdad

Teoría defendida por Pierce, Apel y Habermas entre otros, destaca la necesidad del diálogo como marco para ir descubriendo cooperativamente la verdad de las proposiciones.

Cuando decimos que algo es verdadero estamos dando a entender que creemos tener razones suficientes para convencer a otros interlocutores de la verdad de la proposición.

Esta teoría remarca la necesidad de revisar todos los conocimientos científicos que tenemos por verdadero.

La aportación básica de esta teoría consiste en mostrar que los seres humanos no tenemos otra forma de acceder a la verdad que no sea aduciendo razones y escuchando las de otros, con la pretensión de alcanzar un consenso acerca de lo que tenemos por verdadero.

Tres modelos de felicidad

Felicidad como autorrealización: eudemonismo

El fin último es la felicidad.

La felicidad será:

- Un bien perfecto, que se busca por sí mismo y no por otro superior a él.

- Un bien suficiente por sí mismo, de manera que quine lo posee ya no desea otra cosa.

- El bien que se consigue con el ejercicio de la actividad más propia del ser humano, según la virtud más excelente.

- El bien que se consigue con una actividad continua.

Felicidad como autosuficiencia

Cínicos, estoicos y epicúreos intentaron responder a la pregunta, diseñando un ideal de sabio: es sabio el que sabe ser feliz. Para cínicos y estoicos el sabio es autosuficiente, porque la felicidad radica en la autosuficiencia, aunque la entiendan de distinto modo.

Los cínicos


Cínico significa “perruno”, ya que este grupo de filósofos formaban una corriente que se distinguía por esta actitud:

- Considerar que la felicidad consiste en la libertad radical del individuo frente a todas las normas y las instituciones sociales.

Según ellos es sabio el que vive según la naturaleza. Para ser feliz es preciso bastarse a sí mismo, cosa que se consigue mediante el ascetismo y el autodominio.

Los estoicos


Zenón de Citio (332 a.C.), es el fundador de esta escuela. Los estoicos también creen que es sabio el que vive según la naturaleza, pero para averiguar qué significa esto les pareció indispensable descubrir cuál es el orden del cosmos, ya que solo así sabremos cómo hemos de comportarnos ante él.

Según ellos el sabio es aquella persona que sabe dominar sus emociones y no hacerse ilusiones con respecto al futuro. La serenidad, la imperturbabilidad es la única fuente de felicidad, por la que el sabio es autosuficiente.

Felicidad como placer: hedonismo

Los hedonistas consideran que hay moral porque los hombres buscan el placer y huyen del dolor.

Pero como no todos los placeres y dolores son iguales, piensan los hedonistas que la inteligencia nos sirve para calcular los medios más adecuados para lograr el mayor placer posible: es decir, que el intelecto moral es un intelecto calculador.

El epicureísmo


Epicuro de Samos (341 a.C.) es el fundador de esta escuela.

Es un hedonismo individualista.

El epicureísmo nace en Grecia en la época helenística y suele contraponerse al estoicismo: el epicureísmo lo hará consistir en un goce bien calculado. Es sabio quien sabe organizar su vida calculando qué placeres son más intensos y duraderos, cuáles tienen menos consecuencias dolorosas, y los que distribuyen a lo largo de su vida.

La sabiduría tiene dos raíces: placer e intelecto calculador.

El utilitarismo


Es un hedonismo social, porque considera que los seres humanos tenemos unos sentimientos sociales, cuya satisfacción es fuente de placer. La simpatía nos lleva a extender a los demás nuestro deseo de obtener la felicidad.

La meta de la moral consiste en alcanzar la mayor felicidad (el mayor placer) para el mayor número posible de seres vivos. Este principio de moralidad es a la vez un criterio para tomar decisiones racionales y, aplicado a la vida social, ha dado lugar a la economía del bienestar y a un gran número de reformas sociales.

Jeremy Bentham (1748-1832) introduce una aritmética de los placeres, que descansa en dos supuestos:

- El placer es susceptible de medida, porque todos los placeres son iguales en cualidad. Teniendo en cuenta criterios de intensidad, duración, proximidad y seguridad se podrá calcular la mayor cantidad de placer.

- Los placeres de las distintas personas pueden compararse entre sí para alcanzar un máximo total de placer.

Más tarde, Mill rechaza esto y afirma que los placeres no se diferencian por la cantidad, sino por la cualidad. De suerte que hay placeres superiores y placeres inferiores. Son las personas que han experimentado ambos quienes están legitimadas para decidir cuáles son superiores y cuáles inferiores, y sucede que estas prefieren siempre los placeres intelectuales y morales. Mill puede decir que es mejor ser “Sócrates insatisfecho que loco satisfecho”: los seres humanos necesitan más para ser felices que los animales. El utilitarismo de Mill ha sido clasificado de “idealista” porque, hasta tal punto valora los sentimientos sociales como fuente de placer, que asegura que en las condiciones desgraciadas de nuestro mundo la doctrina utilitarista puede existir a un hombre sacrificar se felicidad por la felicidad común.

En los últimos tiempos ha prosperado una distinción importante en el utilitarismo:

- Utilitarismo del acto, que exige valorar la corrección de cada acción por sus consecuencias.

- Utilitarismo de la regla, que exige tener en cuenta si la acción ante la que nos encontramos se somete a alguna de las reglas que ya consideramos morales por la bondad de sus consecuencias.

Este modo de procedes ahorra energías y aprovecha la experiencia que las personas ya hemos adquirido en la historia.

Disertación

Tema: ¿Hay relación entre la verdad y la felicidad?

Primera parte. Respuesta breve.

Sí, la relación entre verdad y felicidad es el sentido. Caray, no tan breve...


Segunda parte. Razones.

Razones

Para dar razones a mi respuesta utilizaré como base lo aprendido en el tema 3, los elementos de la acción.

Los elementos de la acción son intención, fines y medios, consecuencias y sentido. Dicho esto daré mis razones:

Los seres humanos tendemos a buscar la verdad de las cosas, es algo natural, desde pequeños preguntamos el porqué de las cosas y por tanto es una inclinación consciente que nos lleva a hacer algo (intención), alcanzar la felicidad.

El fin que perseguimos es alcanzar la Felicidad, pero el medio para ello es encontrar la verdad.

Las consecuencias que tenemos en la búsqueda de la felicidad pueden ser conscientes o inconscientes, pues casi siempre realizamos las acciones siendo consciente de las consecuencias que tendrán esas acciones, pero otras veces (por esa inclinación de buscar la verdad y la felicidad) no somos consientes de las consecuencias reales de nuestras acciones, pues nos ciega el fin que queremos alcanzar, La Felicidad.

El sentido, para mí es el elemento más importe de la acción, porque es él, el que mueve a los demás elementos. Tanto la verdad como la felicidad son fines que pretendemos alcanzar, pero como he mencionado antes, en nuestra vida la verdad actúa como un medio para alcanzar un único fin (eudemonismo), el sentido de nuestra vida: La Felicidad.

Pero claro, hay que tener en cuenta lo que tenemos por verdadero y por felicidad:

Coincido con todas las teorías de la verdad, pero con las que más me identifico son con la verdad como coherencia y con la teoría consensual de la verdad. En mi opinión están relacionadas pues en cierto modo la teoría consensual de la verdad coincide con la verdad como coherencia, en que la verdad es contextual, es decir que nada es verdadero o falso aisladamente.

Respecto a lo que tenemos por felicidad, sabiendo que todas tienen mucha razón, me decantaría por el eudemonismo y por la felicidad como autosuficiencia, ya que por un lado es verdad que los seres humanos tenemos como fin último la Felicidad, pero por otro lado también tiene mucha razón la felicidad como autosuficiencia, porque es verdad que es sabio el que sabe ser feliz, porque de otro modo no se explicaría como la gente que no tiene casi nada puede ser feliz y la que lo tiene casi todo es infeliz, ya que hay que saber ser feliz independientemente del mundo, la felicidad solo esta en el interior de cada persona y si la buscamos fuera de nosotros mismos nos perderemos (que es lo que hacemos durante la mayor parte de nuestra vida), ya que no sabremos volver a nosotros mismos, porque en ese camino de búsqueda de la felicidad fuera de nosotros hacemos cosas de las que nos arrepentimos después y claro cuando nos damos cuenta de esos graves errores y comparamos a lo que realmente somos no nos reconocemos y se presenta un conflicto en nuestra mente que si somos sabios ganaremos (ya que es de sabios rectificar nuestros errores) y no somos sabios si somos derrotados.

Tercera parte. Resumen de la disertación.
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La felicidad es nuestro único fin, por tanto el sentido de nuestra vida. Cuando se trata de alcanzar la felicidad y la verdad nos cegamos y no vemos las consecuencias reales. Aunque la verdad es un fin, en nuestra vida actúa como medio para alcanzar el sentido de nuestra vida: La felicidad. La intención que tenemos desde que nacemos es conocer la verdad, para alcanzar la felicidad.

Por tanto el sentido es lo que relaciona la verdad y la felicidad, pues la verdad es el medio para alcanzar la Felicidad, que es el sentido de nuestra vida.

Coincido con la verdad como coherencia y con teoría consensual de la verdad. Y coincido el eudemonismo y con la felicidad como autosuficiencia.

Buena relación con los elementos de la acción.
Buen trabajo.